¿PROGRAMAS CERRADOS O VIAJES A MEDIDA?

Dime cómo quieres viajar y te diré qué plan necesitas

Muchas personas que me contactan para que los ayude con el diseño de sus viajes parten haciéndome la misma pregunta: ¿Nos recomiendas que veamos un plan cerrado o armamos algo a medida, comprando todos los servicios por separado?

Es una pregunta que no tiene una sola respuesta.

Todo depende de las expectativas de las personas que viajan y de cuáles son sus principales intereses respecto a la experiencia que quieren vivir durante el viaje. En D.A.T.O. creemos que ambas propuestas son válidas, e incluso, muchas veces solemos integrarlas dependiendo de las facilidades que ofrezca el destino.

Un ejemplo de cómo estos dos tipos de asesorías pueden funcionar, fue el caso de unos clientes que tenían ciertos reparos en aquellos países donde no conocían el idioma, pero se sentían mucho más cómodos cuando se trataba de visitar las tierras de sus antepasados.

Éste era un viaje de amigos, dos matrimonios, personas de unos 60 años, que tenían ganas de disfrutar de un recorrido sin tener que estar preocupados por la logística.  Su deseo era hacer un tour por el norte de Europa, pasando por Oslo, Estocolmo, Copenhague y Moscú, para luego terminar su recorrido en España.

Dado que el principal condicionante para visitar el norte de Europa era el desconocimiento del idioma, coincidimos que para recorrer esa zona lo mejor era recurrir a un paquete cerrado, a través de un operador de viajes, lo cual representaría la opción más adecuada, en función a lo que ellos estaban buscando:

  • Todo el itinerario estaría listo y programado.

  • Contarían con un transporte seguro y cómodo durante todo el recorrido; en este caso, un bus grande que compartirían con otras personas que habían comprado el mismo paquete.

  • Cero preocupaciones a la hora de comer, los restaurantes estaban predefinidos, y por lo general, contaban con un menú bastante completo y a precios razonables.

  • Las entradas de las atracciones, locales, museos, o cualquier otra actividad que formara parte del itinerario estaba incluida, lo que les resultaba una tranquilidad en función de que no necesitarían estar preocupados por cumplir horarios, imprimir tickets o hacer reservas.

  • Finalmente, contarían con un guía de habla hispana que los acompañaría en todo momento, lo que les generaba un espacio de confianza y seguridad.

 
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Si bien todo indicaba que esta opción sería ideal, también fue importante setear expectativas al momento de tomar la decisión, de forma que conocieran cuáles son las contras al viajar de esta forma. Si bien estos programas cerrados parecen brindar muchos beneficios, también esconden algunas situaciones que es importante tener en cuenta para no llevarse sorpresas luego de haberlos contratado:

  • Son viajes programados con fechas y ciudades predefinidas que muchas veces nos marcan la ruta, o las ciudades, a donde deberemos llegar o partir desde/hacia nuestro país de origen.

  • Compartirán todo el recorrido junto a otras personas (y sus personalidades) que hayan comprado el mismo programa; a veces eso puede resultar tremendamente simpático y entretenido, otras, sin embargo, puede resultar una pesadilla y es importante saber que no hay nada que uno pueda hacer al respecto.

  • Lo que esté en el itinerario es lo que se va a visitar, aunque no te llame la atención o aunque algo que les parezca mejor esté sucediendo al mismo tiempo.

  • Adicionalmente, la mayor parte de las locaciones serán las más frecuentadas por los turistas, es decir, estarán abarrotadas de personas.

 
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Mucho en poco tiempo

Estos viajes se caracterizan por priorizar la cantidad por sobre la calidad; aunque suelen ofrecerse a precios muy competitivos ¿Qué significa esto? Que verán muchas ciudades y atracciones en muy poco tiempo, a un ritmo bastante intenso, pero por un precio relativamente bajo.

Digamos que son perfectos para las fotos que luego compartirán en las redes sociales o al regresar del viaje con amigos y familia, pero no funcionará si lo que buscan es conocer el destino en profundidad para luego compartir con sus conocidos respecto de cuánto conocieron y aprendieron de cada lugar.

Son ideales para viajar a lugares poco visitados como el mundo islámico, lugares donde no conozcan el idioma  (o la penetración de otros idiomas como el inglés sea muy baja); para el tipo de viajes con la premisa del “todo incluido” como es el caso de las playas de México o El Caribe, o donde la cultura sea extremadamente distinta, como es el caso el centro de Asia (ejemplo Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán).

¡AH! y por supuesto cuando se trata de eventos específicos, como un Mundial de Fútbol, donde lo que se busca es ir “en masa”, la camaradería y los espacios para disfrutar con el resto de los fanáticos.

A la medida no es sinónimo de costoso

Teniendo todo esto claro volvamos a la historia, como les conté, si bien con este programa teníamos todo resuelto hasta su último día recorriendo Moscú, ellos querían continuar su viaje visitando Madrid y sus alrededores. Dado que allí se sentían más cómodos y el idioma no era un impedimento, definimos que la mejor opción para esta parte del recorrido era un plan a medida.

Este estilo de plan funciona distinto que el cerrado, y aunque sea “a la medida”, no necesariamente significa que será más costoso, sino 100% enfocado y diseñado en función del interés de las personas que viajan, incluyendo su presupuesto.

Aquí pueden conocer más sobre los viajes a la medida que ofrecemos en D.A.T.O.

Para esto, el primer paso es conocer y entender las necesidades y expectativas de todas las personas que van a participar del viaje; sus gustos, lo que quieren visitar y experimentar. En este caso particular, su mayor interés era poder disfrutar tranquilamente de unos días en Madrid antes de su regreso a Santiago; sobre todo la parte gastronómica, porque la comida española siempre les ha fascinado.

Lo que hicimos primero fue buscarles un boleto aéreo de Moscú a Madrid que no fuese costoso, dado que su presupuesto era limitado. Revisamos diferentes alternativas y conseguimos justo los que necesitaban y en la fecha que mejor les funcionaba, ahorrandonos gastos de noches adicionales en hotel.

 
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Enfocados en servicios y atención

Luego, les propusimos diferentes opciones de alojamiento; en este caso no fueron en grandes hoteles de cadena, ya que habíamos definido descartar aquellas opciones que fuesen o muy premium y costosas, o low cost y repletas de turistas; en cambio, les recomendamos varios hoteles boutique, donde se sentirían como en casa: flores frescas, comida de la mejor y según sus requerimientos, personas atentas así como un servicio de primera.

Lo último que hicimos fue armarles su itinerario personalizado y convertirlo en una guía de viaje a la que podrían recurrir cada vez que lo necesitaran; es decir, nuestra forma de acompañarlos durante todo el viaje. En ella encontrarían mapas, direcciones e indicaciones para movilizarse, con nombres y números de calles, líneas de bus, taxis y hasta notas adicionales sobre qué a estación de metro deberían llegar para visitar cada una de las atracciones o lugares de interés.

También les preparamos una lista de actividades sugeridas, según lo que ellos solicitaron, y -finalmente- basándonos en que su misión era disfrutar de la gastronomía, establecimos una lista de restaurantes y adjuntamos los menú de cada uno para que estuviesen al tanto de sus precios antes de elegir cuál visitar.

Todo planteado desde la libertad, para que ellos una vez allí contaran con la flexibilidad de armar y desarmar la ruta, de acuerdo a la motivación con la que se despetaran cada día, a excepción de aquellas actividades que incluían entradas pagadas con anticipación, lo cual implicaba la necesidad de respetar un horario determinado. Esto se trataba de un viaje de placer, por lo que era importante que pudiera fluir a su propio ritmo y más importante aún, que les diera la posibilidad de conocer y hacer todo lo que quisieran, pero sin resignar tiempo en aquellas cosas que encontraban interesantes a medida que se iban impregnando de la ciudad.

 
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Y…¿los contras de viajar con este formato?

Puede sonar loco, pero la verdad es que solo tiene algo en contra, si lo que buscan es conocerlo todo en pocos días de viaje, este no es el mejor método para ustedes.

Aquí nos centramos en CALIDAD antes que en la CANTIDAD. Por lo que harán un viaje memorable, que les dará la oportunidad de vivenciar en profundidad el lugar que visiten. Porque siendo sinceros ¿qué realmente lograrán conocer de 5 países, si pasan menos de 24 horas en cada uno de ellos-?.

Ustedes ¿Qué opinan? ¿Son de los que eligen un programa cerrado o suelen viajar armando su propio itinerario a medida? Los invito a comentar más abajo, a contactarnos o escribirnos por privado.

El único D.A.T.O. que les dejó con plena seguridad es que estos clientes pasaron las mejores vacaciones de sus vidas, celebraron su amistad a lo grande, y más importante aún, descubrieron lugares impresionantes que nunca antes pensaron que llegarían a conocer.

Mauro Segui